Tú te reíste cuando te lo dije, pero es verdad: Dios vendrá en un helicóptero amarillo cuando peor nos vaya y peor estén las cosas.…
Me miraban. Aquellos era unos árboles inmesos, tan grandes que mis brazos no podían abarcar sus troncos cuando intentaba abrazarlos. Ni un gigante podría hacerlo.…