Aquella compañera

Sí, es verdad que aquella compañera no tuvo suerte. Pero como ninguno la tuvimos en esa oficina de mierda. Hay pasados que es mejor no recordar y presentes por los que seguir luchando. Me gustaría encontrármela un día por la calle. Decirle que es una gran persona. Contar un par de chistes y un par de tonterías. Reírnos de todo. Hacer justicia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *